A la hora de cobrar con tarjeta tienes dos caminos: usar el datáfono que te ofrece tu banco o tener tu propio datáfono. Ninguno es “malo”; simplemente encajan en situaciones distintas. Te ayudamos a verlo claro.
El datáfono del banco
Es cómodo porque te lo da tu entidad y ya está. A cambio, sueles quedar ligado a las condiciones y comisiones de ese banco, y cambiar más adelante puede ser algo engorroso.
Tener tu propio datáfono
Contar con un datáfono propio te da más libertad: eliges el equipo que mejor va contigo y lo llevas donde quieras, porque hay modelos portátiles con 4G y WiFi para cobrar en la barra, en la terraza o a domicilio.

¿Y si lo junto con mi TPV?
Aquí está lo interesante: si integras el datáfono con tu TPV, el importe pasa solo de la venta al cobro, sin teclear de nuevo y sin errores. Ganas rapidez y menos líos al cuadrar la caja.
Entonces, ¿qué elijo?
Depende de tu negocio y de cómo cobras. En Chollobar te asesoramos sin presión: miramos tu caso, te contamos las opciones con claridad y te configuramos el equipo para que empieces a cobrar desde el primer día.